En el mundo, cada año se venden aproximadamente 100.000 millones de piezas de ropa. El problema es grave y no deja de crecer: el consumo de ropa se ha disparado con la moda rápida y ultrarápida. Los productos tienen cada vez menos calidad y duran menos. Tan solo en el estado español se calcula que cada persona tira unos 19kg de textiles al año, de los cuales se recogen selectivamente solo el 11%.
Las transnacionales hace ya tiempo que han deslocalizado su producción a países con normas medioambientales y sociales más laxas. Dadas las vulneraciones sociales y los impactos medioambientales que aún comporta la industria textil, sobre todo en países del Sud global, es necesario alargar al máximo la vida de nuestra ropa, además de hacer una gestión correcta cuando ya no la queramos, necesitemos o cuando se estropee.
En este contexto, el gobierno hizo público el borrador del real decreto que debe regular los productos textiles y de calzado y los residuos asociados, y abrió una consulta pública. El real decreto busca regular la prevención y gestión de residuos en el sector, y hacer efectiva la responsabilidad ampliada del productor.
SETEM, junto con entidades miembro de la Alianza Residuo Cero, hemos presentado alegaciones para poner la prevención y la reutilización en el centro. El objetivo es que el real decreto no se limite a regular los términos de la gestión de residuos, sino que sea un verdadero motor hacia la economía circular en el sector textil y del calzado.
- Reducir la generación de productos textiles y de calzado
Es imprescindible reducir el volumen de productos puestos en el mercado y establecer límites a la sobreproducción.
Proponemos:
- Propuestas de reducción del volumen de productor puestos en el mercado:
- Una reducción del peso de productos textiles y de calzado del 8% en 2030 y del 16% en 2035.
- Objetivos anuales de reducción del volumen de productos puestos en el mercado, con un 5% en 2030 y un 10% en 2035 (respecto al 2024).
- Reducción de las colecciones anuales a un máximo de cuatro a partir de 2030.
- Propuestas de reutilización y reciclaje: hace falta incrementar los objetivos
Es importante tener en cuenta toda la jerarquía de residuos: prevenir la generación de residuos textiles y de calzado, reutilizar estos productos, preparar los residuos para la reutilización y, cuando no sea posible, entonces reciclarlos.
Proponemos incrementar de manera significativa los objetivos de reutilización:
• 40% de reutilización en 2030, frente al 20% planteado en el borrador.
• 50% en 2035, consolidando la preparación para la reutilización como pilar del sistema.
En cuanto al reciclaje, rechazamos que la propuesta retrase durante cinco años la fijación de objetivos, aunque la Ley 7/2022 ya establece mínimos. Sugerimos:
• 20% de reciclaje en 2030.
• 25% en 2035, con compromisos claros desde el inicio.
Proponemos otras medidas como:
- Disponer de un espacio de venta de productos textiles y de calzado procedentes de la preparación para la reutilización en establecimiento de más de 400m2.
- Que los productos, distribuidores y comerciantes ofrezcan o faciliten servicios de reparación, reacondicionamiento y mantenimiento de los productos.
- Un punto de recogida selectiva de textil y calzado en todos los centros comerciales.
- Calendario: no retrasar una acción urgente
Uno de los aspectos más cuestionados es el calendario. El borrador fija el 2027 como año de referencia para los objetivos de reducción, lo cual supone retrasar una acción urgente. Desde la red proponemos avanzar este horizonte a 2024.
- Financiación: quien contamina, paga
Rechazamos también que las entidades locales deban asumir la recuperación de textiles de la fracción resto, residuos que no pueden reutilizarse ni reciclarse. Exigimos que el coste íntegro recaiga en los sistemas colectivos de responsabilidad ampliada del productor (SCRAP), aplicando el principio de “quien contamina, paga”.
Recordamos que la Ley 7/2022 fijaba el 11 de abril de 2025 como fecha de inicio de la responsabilidad financiera de los productores. Exigimos que se respete este calendario y que se aplique con carácter retroactivo ya que durante años han sido las entidades sociales y locales las que han soportado los costes de gestión.
- Instrumentos económicos: de opcionales a obligatorios
El borrador establece que las autoridades “podrán usar” incentivos económicos para cumplir los objetivos, lo que consideramos inaceptable. Exigimos que el uso de estos instrumentos sea obligatorio e incluya propuestas concretas como:
• Exenciones fiscales.
• Reducciones del IVA para la ropa reutilizada, reparada o reacondicionada.
• Bonificaciones o subvenciones que impulsen el cumplimiento de la jerarquía de residuos, incluyendo sensibilización a la ciudadanía sobre los impactos del modelo de consumo actual, además de un bonus a la reparación financiado a través de la responsabilidad ampliada del productor (RAP) para hacer más accesible la reparación de textil y calzado a la ciudadanía.
Confiamos en que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico incorpore las recomendaciones y apueste por un modelo ambicioso de economía circular para el textil y el calzado que priorice la prevención y la reducción de residuos.
6. Regulaciones de los SCRAPS
Los objetivos de prevención, recogida y trato de residuos textiles quedan en manos de los SCRAPS, las entidades formadas por los productores a través de la RAP, para hacer todo este trabajo. Sin un buen control sobre los SCRAPS, los objetivos pueden quedarse en papel mojado. Por eso, proponemos también:
- Reducir el término de 8 a 5 años para la vigencia de las autorizaciones de actuación de los SCRAPS, para aumentar la capacidad de reacción de la administración ante los incumplimientos o la necesidad de ajustar objetivos.
- Introducir sanciones económicas en caso de incumplimiento de los acuerdos u objetivos.
- Sustituir el mecanismo de autocontrol para un mecanismo de supervisión externo que verifique el cumplimiento de las obligaciones establecidas en el real decreto, que estará compuesto por los productores, pero también por las entidades de la economía social, los gestores de residuos y otras entidades locales, además de las administraciones públicas.
¿Quieres saber más? Lee el informe Mapatge prevenció de residus tèxtils o navega por el Interactiu web para encontrar iniciativas de consumo y residuo responsable de ropa y calzado.




