El colapso del edificio Rana Plaza en Bangladesh (2013) causó la muerte de más de 1.100 personas. Esta tragedia provocó que un gran número de marcas aceptaran las inspecciones de seguridad independientes y las garantías vinculantes del programa de seguridad vinculante que se conocería como el Acuerdo. Sus inspecciones y entrenamientos han sido de suma importancia para garantizar que las personas de Bangladesh y Pakistán no tengan que arriesgar sus vidas al ir a trabajar. Sin embargo, muchos trabajadores y trabajadoras en el mundo siguen arriesgando sus vidas en edificios inseguros, porque las marcas que se abastecen en sus fábricas no han firmado el Acuerdo, o este no las cubre. Es hora de garantizar que las fábricas seguras no sean un privilegio, sino que cada persona pueda tener la seguridad de que el edificio en el que trabaja es seguro.
Antes y después
Antes de 2013, las fábricas textiles de Bangladesh eran notoriamente inseguras. Las muertes y lesiones en la industria textil y afines eran frecuentes, y el número de víctimas mortales era elevado. Aunque las marcas conocían estos riesgos inaceptables para el equipo que producía sus prendas, los sindicatos y las organizaciones de derechos laborales—incluida la Clean Clothes Campaign— tardaron más de una década en lograr que las marcas las escucharan. Para 2012, se firmó un acuerdo vinculante con la firma de dos marcas, pero este solo entraría en vigor después de que cuatro marcas lo firmaran. A pesar de años de intenso diálogo y presión pública, todas las demás marcas esperaron hasta que ocurrió lo peor: el derrumbe del Rana Plaza finalmente las despertó. El Acuerdo sobre incendios y la seguridad de edificios en Bangladesh, basado en el acuerdo vinculante propuesto, fue firmado por más de 200 marcas.

Las inspecciones independientes del Acuerdo, la formación del personal laboral y el mecanismo de quejas de las personas trabajadoras mejoraron la seguridad de las fábricas para más de 2 millones de personas en 1.600 fábricas. La clave es su carácter legalmente vinculante, que permite a los sindicatos demandar judicialmente a las marcas que incumplen sus compromisos.

Se retiraron las cerraduras de las puertas y se instalaron puertas cortafuegos. Los edificios estructuralmente inseguros fueron evacuados hasta que se les volvió a declarar seguros. Los sistemas eléctricos defectuosos de las fábricas, causa frecuente de incendios, fueron revisados y asegurados.
Como resultado, la cantidad de muertes y lesiones se redujo drásticamente, aunque muchas personas seguían sin estar seguras en el trabajo: ni en Bangladesh ni muchas otras partes del mundo. No todas están cubiertas por el Acuerdo. Descubre qué debe hacerse para garantizar que ningún persona en el mundo tema por su vida al entrar en la fábrica donde trabaja.
1. Todas las marcas deben firmar el Acuerdo
Más de 200 marcas han firmado el Acuerdo, pero aún hay marcas que prefieren dejar a su personal a merced de los sistemas corporativos que no protegieron a las personas que trabajaban en las fábricas de Rana Plaza ni en otros incidentes importantes en fábricas. Consulta nuestro rastreador de marcas para ver qué marcas siguen eludiendo su responsabilidad y cómo puedes actuar para convencerlas.
2. El Acuerdo se debe expandir pronto a otros países
El Acuerdo comenzó en Bangladesh en 2013, tras lo cual se necesitaron más de diez años de campaña por parte de sindicatos en Pakistán y Bangladesh, así como de otras entidades internacionales aliadas, para ampliarlo a Pakistán en 2023. El Acuerdo Internacional actual se ha comprometido a expandirse a otros países, y debería hacerlo rápidamente, ya que las personas que trabajan en la industria de la confección de todo el mundo siguen lesionándose y muriendo en el lugar de trabajo, como muestra nuestro informe de seguimiento a continuación.
Actualmente, las personas que trabajan en India, Turquía, Vietnam, Egipto, Marruecos y otros países no cuentan con un mecanismo independiente de quejas al que recurrir, ni sus fábricas son inspeccionadas regularmente en inspecciones independientes. La expansión del Acuerdo a sus países hará que las fábricas de las marcas signatarias del Acuerdo sean más seguras para todas ellas en las cadenas de suministro.
Estas cifras se basan en el seguimiento de los medios de comunicación y, por lo tanto, son solo la punta del iceberg, ya que muchos incidentes nunca llegan a los medios.
3. El acuerdo también debe cubrir a las personas que trabajan en las fases más profundas de la cadena de suministro
Actualmente, las marcas signatarias del Acuerdo en Bangladesh solo están obligadas a informar al Acuerdo sobre las fábricas de confección que forman parte de su cadena de suministro. Pueden optar por incluir también las fábricas que producen textiles para el hogar y accesorios. Esto significa que solo se incluyen las instalaciones que elaboran el producto final que la marca vende. Sin embargo, antes de cortar, coser y recortar una camiseta, hay muchas personas que han manipulado la tela y, una vez finalizado el producto, muchas otras que lo empaquetan.
Millones de personas trabajan en hilanderías, tintorerías y otras industrias relacionadas sin inspecciones de fábrica independientes ni formación en seguridad laboral, incluso aunque trabajen en la cadena de suministro de una marca signataria del Acuerdo. Solo si la hilandería, la tintorería, la lavandería o la instalación de la industria relacionada se encuentra se encuentra en el mismo edificio o recinto que la instalación de confección cubierta por el Acuerdo, es inspeccionada automáticamente por los ingenieros del Acuerdo. Entre 2021 y 2025, la Clean Clothes Campaign registró alrededor de 50 incidentes en fábricas, almacenes y otras plantas de CMT (Compagnie Mauricienne de Textile) en Bangladesh. Esta es una estimación conservadora. Es hora de ampliar el alcance del Acuerdo para garantizar que las marcas firmantes estén obligadas a integrar en el ámbito de aplicación del Acuerdo a las fábricas más alejadas de su cadena de suministro.
Mapa de la cadena de Suministro – Subcategoría de la industria de la confección (CHR) en Bangaldesh

Fuente: International Accord
Un ejemplo: explosión de un gasoducto
El 8 de febrero de 2024, 14 personas resultaron heridas en una explosión de un gasoducto en el Grupo Crony, que incluye Crony Apparels Limited, una planta cubierta por el Acuerdo que produce para Malatan (firmante el Acuerdo), Tom Tailor (no firmante) y Crony Textile Unit (empresa filial al otro lado de la calle)—. Crony Apparels Limited se ubica en una posición más alejada de la cadena de suministro y, por lo tanto, no está cubierta por el Acuerdo. Esto significa que: la planta no fue inspeccionada previamente de forma independiente; que las personas que trabajan allí no tiene ninguna vía para denunciar si detectan infracciones de seguridad; y que la planta no se someterá a una inspección posterior al incidente para indicar las medidas necesarias que garanticen que las consecuencias de la explosión no pongan en peligro a más personas y que un incidente de este tipo no vuelva a ocurrir. Es hora de que las instalaciones que se encuentran más alejadas de la cadena de suministro se incluyan en el ámbito del Acuerdo.
4. Las personas que trabajan en Bangladesh deben poder seguir confiando en el sistema
En 2020, el Consejo de Sostenibilidad de Ready-Made-Garment (RSC) asumió la implementación del Acuerdo en Bangladesh, integrado por marcas signatarias del Acuerdo, sindicatos y fabricantes. Desde entonces, entidades defensoras de los derechos laborales han expresado su preocupación por la disminución del poder de las voces sindicales y la creciente influencia de los empleadores en las operaciones del Acuerdo en el país, incluyendo el nivel de transparencia, las medidas adoptadas contra las fábricas que no implementan las medidas de seguridad ordenadas tras las inspecciones y el mecanismo de denuncia. Un análisis realizado en 2025 por varios de los testigos firmantes del Acuerdo mostró varios casos en los que la influencia indebida de los empleadores retrasó o incluso interfirió en el cumplimiento del Acuerdo.

Los incidentes y las lesiones entre las personas trabajadoras han ido en aumento en Bangladesh desde 2021 y, aunque la mayoría ocurren en fábricas no cubiertas por el Acuerdo, es importante mantenerse alerta para garantizar que los trabajadores y trabajadoras de Bangladesh puedan confiar en las operaciones locales de ahora en adelante.

Uno de los problemas que se ralentizó por la interferencia de los empleadores y que necesitó bastante presión para volver a acelerarse fueron las inspecciones de calderas. Cuando el Acuerdo entró en vigor en 2013, las inspecciones de calderas no estaban incluidas en su mandato y se dejaban en manos de las autoridades de Bangladesh. Sin embargo, el departamento correspondiente sufría una escasez crónica de personal, lo que significaba que las personas trabajadoras seguían estando expuestas al riesgo de explosiones de calderas. Esto se hizo patente en 2017, cuando una caldera explotó en la fábrica Multifabs, cubierta por el Acuerdo, matando a 13 personas y convirtiéndose en el incidente más mortífero en la industria textil de Bangladesh de la última década.
Tras un programa piloto en 2018, se necesitó una presión considerable para finalmente superar los intentos de las fabricas de ralentizar el trabajo. No fue hasta 2024 que se contrataron suficientes inspectores como para acelerar el ritmo.
Se siguen acumulando otros incidentes en los que las personas propietarias de las fábricas han actuado en su propio interés en lugar de en el del programa de seguridad en cuya junta directiva están representadas. Cuando en octubre de 2025, tras un largo proceso piloto y de consulta, la junta directiva del RSC acordó ampliar el mandato del mecanismo de denuncia del Acuerdo a temas más allá de la salud y seguridad laboral, las organizaciones empresariales pronto se retractaron de la decisión que habían apoyado en la reunión. Ante el temor de sus miembros de que este mecanismo ampliado aumentara los costos y la carga de trabajo, declararon que no habían sido consultados, a pesar de que su acuerdo en la reunión quedó registrado. No es propio de una organización que forma parte de la junta directiva de un programa de seguridad anteponer sus propios intereses comerciales a los objetivos del propio programa.
Las partes firmantes del Acuerdo confían (y financian) al RSC la implementación. Los acontecimientos de este mes? demuestran una vez más que es absolutamente esencial para la credibilidad del programa replantear y reestructurar la estructura de gobernanza del RSC y garantizar que las fábricas no ejerzan el poder de gobernanza sobre las operaciones diarias del programa de seguridad.
5. El Acuerdo debe monitorear y remediar de manera proactiva los riesgos para la salud y la seguridad relacionados con el clima
La próxima crisis ya ha llegado y perjudica la salud y seguridad de las personas trabajadoras. El calor en las fábricas influye considerablemente en el bienestar del personal laboral y debería mitigarse mediante ventilación, refrigeración, acceso al agua y descansos más largos. Los riesgos de condiciones meteorológicas extremas e inundaciones también plantean nuevos desafíos para la seguridad de los edificios. Aunque actualmente el personal de las fábricas cubiertas por el Acuerdo presenta quejas sobre los riesgos para la salud y la seguridad relacionados con el clima, creemos que el Acuerdo debería inspeccionar proactivamente las fábricas en relación con estos problemas e incorporar la preparación climática a sus medidas de remediación. Lea más en nuestro documento sobre los derechos de las personas trabajadoras y el calor o en el informe de Climate Rights International sobre el calor y los derechos laborales en Bangladesh.
Ficha técnica
1.- Estadística
Solidarity Center (2012-2018)
BILS (1990-2013, 2019, 2021)
Clean Clothes Campaign (2021-2024 – seguimiento de medios)
2.- Rastreador de incidentes
Metodología: Salvo que se indique lo contrario, la información sobre los incidentes de seguridad proviene de noticias. Las marcas se identificaron principalmente mediante registros de importación y divulgación de información sobre la marca. Dado que algunas marcas de ropa y la mayoría de las empresas textiles se niegan a revelar sus fábricas proveedoras, es posible que algunas de las fábricas donde no pudimos identificar compradores también estén abasteciendo a marcas y minoristas internacionales. Le invitamos a enviar sugerencias para complementar esta cronología, o correcciones, a info@cleanclothes.org; por favor, proporcione las fuentes de información al hacerlo.
Recursos recomendados:
- Texto del Acuerdo Internacional para la Salud y la Seguridad en la Industria Textil y de la Confección
- Texto del Acuerdo de Pakistán sobre Salud y Seguridad en la Industria Textil y de la Confección
- Signatarios del Acuerdo Internacional y del Acuerdo de Pakistán
- Resumen de las marcas que aún no han firmado el Acuerdo.
- Declaración firmada por testigos sobre el inicio del RSC en 2020




